viernes, 27 de marzo de 2009

¿QUIÉN SOY?

¿QUIÉN SOY?
Ahora soy lo que oigo. Lo que tú me dices, una sombra que se mueve entre tus pasos. Soy el temblor de la seda entre tus manos, una frontera en el horizonte de tu risa. Me habitas, me recorres, me estremeces, lloro por ti y para ti. Tengo mis miedos y me hago una en tu silencio. Confundes tus demonios y los míos. Tu penitencia es mi rezo, mi ayuno, mi oración, una herida en mi costado y mis labios se pierden en un grito.
¡Padre, aparta de mí este cáliz!
De tus sandalias rotas, soy tu huella; de tus pies cansados, un reflejo.
Mariposa fugaz que nace en la arena de la playa. Polvo de oro que se deshace entre los dedos, esa era yo.
¿Por qué te escucho?
¿Por qué permito que tus heridas abran las mías ya olvidadas?
Me he abandonado a ti como el ave estremecida en un vuelo roto.
Ligia Minaya
27 de marzo del 2009 Denver, Colorado.

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